viernes, 27 de enero de 2017

La la Land: el regreso de los musicales a la pantalla grande

La la land nos presenta la historia de Sebastian (Ryan Gosling) y Mia (Emma Stone), un par de soñadores que cruzan caminos en la cuidad de Los Angeles. El primero, un pianista de jazz de la vieja escuela reacio a interpretar algo que no sea jazz puro y duro, la segunda, una aspirante a actriz que deja todo atrás para intentar convertirse en una figura de Hollywood. 




Como uno puede imaginarse desde que ve el poster o trailer, esta pareja tendrá una historia de amor. El desarrollo de esta historia puede parecer un tanto cliché durante los primeros minutos, como siguiendo una fórmula de esas que hemos visto 100 veces, pero llega un punto en el que los eventos se salen un poco de la línea a la que nos tienen acostumbrados llegando a un final un poco inesperado. En mi caso terminó por hacerme reflexionar sobre “el destino” y las relaciones humanas. ¿Las personas aparecen en nuestra vida como parte de un plan o todo es aleatorio? ¿Somos nosotros los únicos responsables del desarrollo de nuestra vida? ¿Necesitamos que aparezca alguien especial a meter mano o darnos un pequeño empujón?  

Este film me pareció bastante refrescante, al tratarse de un musical en un principio llegue a pensar que me encontraría con una especie de película de Disney live action pero, a pesar de que las escenas musicales son bastante recargadas, están bastante bien equilibradas en cuanto a tiempo con las escenas “silenciosas”. Así que si eres de esas personas a las que el género de musicales les da flojera no sufrirás….demasiado. La música es muy variada, un poco de música para Tap dance como en el cine estadounidense cincuentero, jazz puro estilo Miles Davis y algo de jazz fusión y hasta música ochentera. 

En conclusión una película que vale la pena ver. Un homenaje a la ciudad de Los Angeles y a los soñadores. Excelente cine.